Lógica proposicional · Gratis · Sin registro
Calculadora de reglas de inferencia online
Escribe tus premisas y la conclusión y obtén la demostración línea a línea, aplicando las reglas de inferencia directamente sobre las fórmulas: modus ponens, modus tollens, silogismos, simplificación, etc. Y si el argumento no es válido, te enseñamos el contraejemplo que lo tumba.
Comprueba si tu argumento es válido
Pulsa los botones si no sabes teclear los símbolos¿Qué son las reglas de inferencia?
Una regla de inferencia es un paso que siempre puedes dar sin miedo a equivocarte. Si las fórmulas de las que partes son verdaderas, la que obtienes también lo es. Nada más. Encadenando pasos de estos se construye una demostración.
Un argumento tiene dos partes: las premisas (o hipótesis), que damos por buenas, y la conclusión, que queremos justificar. Se suele escribir con el símbolo ⊢:
P → Q, Q → R, P ⊢ R
El argumento es válido cuando es imposible que las premisas sean todas verdaderas y la conclusión falsa. Ojo: válido no significa «verdadero». Un argumento puede ser impecable partiendo de premisas falsas; lo que comprobamos aquí es el razonamiento, no los datos.
Las reglas de inferencia, una a una
Estas siete son las que se usan en prácticamente cualquier ejercicio. En el esquema, lo de arriba de la raya son las premisas y lo de abajo (tras el ∴, «por tanto») lo que puedes deducir:
| Regla | Esquema | Qué dice |
|---|---|---|
| Modus ponens | PP → Q∴ Q | Si P es verdad y P lleva a Q, entonces Q es verdad. Es el paso más usado de todos. |
| Modus tollens | ¬QP → Q∴ ¬P | Si P llevara a Q y Q no se cumple, es que P tampoco. Se razona hacia atrás. |
| Silogismo hipotético | P → QQ → R∴ P → R | Dos implicaciones que encajan se encadenan en una sola, saltándose el paso intermedio. |
| Silogismo disyuntivo | P ∨ Q¬P∴ Q | Si una de las dos se cumple y descartas una, tiene que ser la otra. |
| Resolución | A ∨ B¬B ∨ C∴ A ∨ C | El silogismo disyuntivo, pero cuando lo que descarta el miembro no es una fórmula suelta sino otro «o». Tachas el par contrario y juntas lo que queda. Es la regla del método de resolución, y aquí se usa solo cuando las demás no llegan. |
| Simplificación | P ∧ Q∴ P | De un «y» puedes quedarte con cualquiera de las dos partes por separado. Si el «y» está dentro de una implicación, como en A → (B ∧ C), primero se reparte con la distributividad en (A → B) ∧ (A → C) y luego ya puedes quedarte con A → B. |
| Conjunción | PQ∴ P ∧ Q | Lo contrario: dos cosas que tienes por separado puedes juntarlas con un «y». |
| Adición | P∴ P ∨ Q | Si P es verdad, «P o cualquier cosa» también lo es: a un «o» le basta con que se cumpla un lado. |
Las equivalencias que hacen falta por el camino
Además de las reglas de arriba, hay reescrituras que no deducen nada nuevo: dicen lo mismo de otra forma. La calculadora las aplica sola cuando hacen falta, y te las marca en la demostración:
- Ley de la implicación:
P → Qequivale a¬P ∨ Q. Leída al revés, una disyunciónP ∨ Qes lo mismo que¬P → Q, y eso permite meter un «o» dentro de una cadena de silogismos. - Contraposición:
P → Qequivale a¬Q → ¬P. - Leyes de De Morgan:
¬(P ∧ Q)equivale a¬P ∨ ¬Q, y¬(P ∨ Q)equivale a¬P ∧ ¬Q. - Doble negación:
¬¬Pes lo mismo queP. - Idempotencia:
P ∨ Pequivale aP, yP ∧ Ptambién. Aparece más de lo que parece: si llegas aP → ¬P, por la ley de la implicación eso es¬P ∨ ¬P, es decir,¬P. Si algo te lleva a su propia negación, es que es falso. - Negación de la implicación:
¬(P → Q)equivale aP ∧ ¬Q. - Distributividad de la implicación: son cuatro, y conviene tenerlas a mano porque desbloquean media asignatura.
(P ∨ Q) → Requivale a(P → R) ∧ (Q → R)P → (Q ∧ R)equivale a(P → Q) ∧ (P → R)P → (Q ∨ R)equivale a(P → Q) ∨ (P → R)(P ∧ Q) → Requivale a(P → R) ∨ (Q → R)
- Definición del bicondicional:
P ↔ Qequivale a(P → Q) ∧ (Q → P). - Disyunción exclusiva:
P ⊕ Qequivale a(P ∨ Q) ∧ ¬(P ∧ Q).
Dos que se echan mucho en falta: De Morgan, porque en cuanto un modus tollens te deja algo como ¬(P ∨ Q) necesitas convertirlo en ¬P ∧ ¬Q para poder seguir; y la ley de la implicación, que es la que te deja usar una disyunción suelta como si fuera una implicación. Por ejemplo, de P → ¬Q y Q ∨ R sale P → R: basta leer Q ∨ R como ¬Q → R y encadenar un silogismo hipotético.
Cómo resolver un ejercicio paso a paso
No hay que adivinar nada: con este orden salen casi todos.
Paso 1 · Identificar las premisas y la conclusión
Separa lo que te dan de lo que tienes que justificar. Si el enunciado te da una sola fórmula A → B, la parte izquierda son las premisas y la derecha la conclusión.
Paso 2 · Desmontar las premisas
Antes de combinar nada, deja las premisas lo más simples posible: parte las conjunciones por simplificación, desarrolla los bicondicionales y aplica De Morgan donde haya una negación por fuera de un paréntesis. Cuantas más fórmulas sueltas tengas, más fácil es que encaje una regla.
Paso 3 · Encadenar reglas hacia delante
Busca parejas que encajen en alguna regla y ve escribiendo líneas nuevas, numeradas y con el nombre de la regla al lado. Lo habitual es empezar por los modus ponens (tienes el antecedente de una implicación), seguir con los modus tollens (tienes negado el consecuente) y rematar con los silogismos disyuntivos cuando te quede una disyunción y la negación de uno de sus lados.
Paso 4 · Montar la conclusión
Mira a qué tienes que llegar. Si la conclusión es una conjunción como S ∧ Q, no la busques entera: consigue S por un lado y Q por otro y únelas con la regla de conjunción. Y si es una disyunción como Q ∨ Z, te basta con obtener uno de los dos lados y añadir el otro por adición.
Paso 5 · Si no sale, dudar del argumento
Si te has quedado sin combinaciones posibles, puede que el argumento sencillamente no sea válido. Para comprobarlo busca un contraejemplo: una asignación de verdadero y falso a cada variable que haga verdaderas todas las premisas y falsa la conclusión. Si la encuentras, se acabó: no hay demostración posible, por mucho que insistas. La calculadora hace esta comprobación siempre, y cuando el argumento no es válido te enseña el contraejemplo con cada premisa sustituida y evaluada, para que veas exactamente dónde se rompe.
Ejemplo resuelto paso a paso
Veamos un ejercicio típico de examen:
«Demostrar que de las hipótesis/premisas (P ∨ Q) → R, ¬R y S → P se deduce ¬S, usando reglas de inferencia.»
- Paso 1 — Identificamos las premisas y la conclusión.
Nos las dan explícitamente: tres premisas y hay que llegar a¬S.(1)(P ∨ Q) → RPremisa(2)¬RPremisa(3)S → PPremisa - Paso 2 — Desmontamos lo que se pueda.
Aquí no hay ninguna conjunción que partir, así que pasamos directamente a combinar. - Paso 3 — Encadenamos reglas.
En(1)el consecuente esR, y(2)nos dice justo queRes falso: eso es un modus tollens. Lo que sale,¬(P ∨ Q), todavía no sirve para nada, así que le aplicamos De Morgan y nos quedamos con la parte que nos interesa.(4)¬(P ∨ Q)Modus tollens de (2) y (1)(5)¬P ∧ ¬QDe Morgan sobre (4)(6)¬PSimplificación de (5) - Paso 4 — Llegamos a la conclusión.
Ya tenemos¬P, y(3)dice queSlleva aP. Otro modus tollens y hemos terminado.Hemos llegado a¬Spartiendo solo de las premisas, así que el argumento es válido.
Fíjate en que ¬Q también se podía sacar de la línea (5), pero no hacía ninguna falta. Es normal: en la demostración solo se escriben los pasos que llevan a algún sitio, y la calculadora hace lo mismo.
¿Y si el argumento es válido pero no consigo demostrarlo?
Pasa, y no siempre es culpa tuya. Estas reglas van hacia delante: combinan lo que ya tienes. Hay argumentos válidos que necesitan otro tipo de movimiento, sobre todo dos: suponer el antecedente (para demostrar A → B se da por bueno A, se llega a B y se cierra la suposición) y razonar por casos (si sabes P ∨ Q, mirar qué pasa suponiendo P y qué pasa suponiendo Q). Un ejemplo sencillo que no sale solo con la tabla: (P ∧ Q) → R ⊢ P → (Q → R). Ojo, que esto es más raro de lo que parece: casi todas las conclusiones con forma A → B salen sin suponer nada, tirando de contraposición, de la ley de la implicación o de las cuatro distributividades de arriba, y todo eso la calculadora lo hace sola.
Cuando la calculadora se encuentra en esa situación te lo dice tal cual, en vez de decirte que es falso: te enseña hasta dónde ha llegado con las reglas, comprueba la validez por su cuenta evaluando todos los casos posibles y te avisa de que el argumento sí es válido aunque no haya encontrado la demostración.
Calculadoras relacionadas
Todas las calculadoras de lógica (índice)
Página que reúne todas las herramientas de esta temática.
Calculadora de resolución de cláusulas
El mismo problema, pero pasando a cláusulas. Método completo.
Calculadora de tablas de verdad
Comprueba validez y tautologías evaluando todos los casos.
Calculadora de Forma Normal Conjuntiva (FNC)
Pasa cualquier fórmula a cláusulas paso a paso.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay con el método de resolución?
Aquí las reglas se aplican sobre las fórmulas tal cual están escritas, con su nombre de toda la vida (modus ponens, modus tollens, silogismos…). En el método de resolución primero se pasa todo a forma normal conjuntiva, se trabaja con cláusulas y casi todos los pasos acaban llamándose «resolución». Los dos son correctos; el de resolución es más mecánico y completo, y este se parece más a lo que se pide en clase cuando el enunciado dice «usando reglas de inferencia».
¿Hay que pasar las fórmulas a forma normal conjuntiva?
No, y ese es el sentido de esta calculadora. Las premisas se usan como las escribes. Lo único que se reescribe son las equivalencias inevitables (doble negación, De Morgan, bicondicional), y siempre aparecen señaladas como un paso más de la demostración.
¿Por qué a veces dice «válido, pero sin demostración»?
Porque las siete reglas básicas no bastan para todos los argumentos válidos: algunos necesitan suponer el antecedente o razonar por casos. Cuando eso pasa, la calculadora lo comprueba evaluando todos los casos posibles y te avisa de que el argumento sí es válido, aunque no haya sabido demostrarlo con estas reglas. Es más honesto que decirte que es falso.
¿Cómo sé que un argumento no es válido?
Con un contraejemplo: una asignación de verdadero y falso a las variables que haga verdaderas todas las premisas y falsa la conclusión. Si existe una sola, el argumento no es válido y no hay demostración que valga. La calculadora te la enseña directamente.
¿Qué símbolos puedo usar?
Los de los botones (¬ ∧ ∨ → ↔ ⊕) y también sus versiones de teclado: ! o ~ para la negación, & o /\ para la conjunción, \/ para la disyunción, -> para la implicación y <-> para el bicondicional. Las variables pueden ser cualquier letra (A, B, x, y…) o nombres como p1, p2.